Bichos raros (2)

Este chiquiturri es CANCHO.
Estamos luchando por recuperar sus codos porque con sus cuatro meses de vida ya los tiene rotos.
La cirugía fue el lunes pasado y se complicó bastante porque sus huesitos no resisten las agujas y fue casi imposible colocárselos.
Ahora está inmovilizado con férula de escayola y sin poder apoyar nada de nada, con lo que tiene que estar en una cuna de viaje durante un mes por lo menos.
Pudimos operarle gracias a nuestras amigas belgas de San Anton, Belgium, que están pendientes siempre de ayudarnos porque nosotras ya tenemos muchísimas deudas acumuladas.
Este pequeñín está siendo un valiente, de verdad, muy bueno y con esa carilla, pues qué decir, ¡¡¡que nos lo comemos!!!

También aprovechamos para contaros que Jota nos dejó.

Fuiste un luchador nato; tus ganas de vivir te sacaron adelante en los peores momentos de tu vida. Con 10 añitos llegaste al Refugio con una historia a tus espaldas muy dura.
Fuiste utilizado toda tu vida para cazar y, para que fueras el mejor, te mantenían toda la semana encerrado en una jaula minúscula sin comer ni beber, en el exterior, expuesto al frío y al calor, hasta que llegaba el día de caza y te sacaban. Esa fue tu vida desde que eras prácticamente un cachorro. Cuando ya te hiciste mayor y no cazabas como cuando eras joven, te abandonaron en un pueblo donde sus habitantes te maltrataron, te soltaban a sus perros para que te atacaran y te pegaban.

Llegaste a BICHOSRAROS con un hilo de vida porque estabas en los huesos, no hacías más que temblar de miedo y tu cuerpo estaba claudicando. En el veterinario vieron que tenías un fracaso renal tremendo y no nos dieron muchas esperanzas de que salieras adelante. Sin embargo, tus ganas de vivir y tu fuerza interior te sacaron adelante.
Te convertiste en un ser con unas ganas inmensas de vivir la vida, a veces algo hiperactivo, juguetón, cariñoso, ¡aunque un poco celoso a veces! Fuiste un ejemplo de fortaleza y de puro amor. A pesar de todo lo que sufriste y viviste, nos diste todo tu amor y cariño incondicionalmente. ¡Siempre en nuestros corazones! ¡Te echaremos de menos, JOTA!

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